
De nuevo trabajando, adelanto de la nueva aventura de Zoila. Todavía sin pulir las tintas, ni nada por el estilo.
La pobre se va a un cumpleaños...
Recuerdo que de chico odiaba ir a los cumpleaños, por lo general llegaba a la puerta, daba el regalo y a los 5 minutos me quería volver a mi casa.
En el único que la pasaba bien era en el mío!
Sip, era un hinchapelotas... :)